image_pdfimage_print

Un juego único, de culto, que aún con el paso del tiempo sigue enamorando a legiones de jugadores de diferentes generaciones

Los viejos ‘rockeros’ nunca mueren. De esta forma se podría definir unos de los títulos más bellos que podemos encontrar en el catálogo de PS4. Shadow of the Colossus llega a la nueva generación sin haber perdido un ápice de su encanto y magia. Un juego único, de culto, que aún con el paso del tiempo sigue enamorando a legiones de jugadores de diferentes generaciones.

Una obra maestra que llegó en 2005 de la mano del Team ICO, tras la llegada de ICO, otro título sobresaliente que ya dio los primeros pasos a seguir para conseguir una obra casi perfecta en años posteriores. Todo ello culminado hace pocas fechas con el también esperadísimo y preciosista The Last Guardia, un juego digno de mantener en cualquier colección.

Antecedentes

En Shadow of the Colossus el jugador descubrirá la asombrosa historia de Wander, un muchacho que llega a la Tierra Prohibida a lomos de su fiel corcel Agro con la bella Mono en sus brazos. La chica, fallecida, es depositada cuidadosamente por el protagonista en el altar del Templo de Adoración y pide al misterioso Dormin que le ayude a resucitarla. Éste le dice que la única manera de lograrlo es derrotando a los 16 colosos que habitan la llamada Tierra Prohibida, unos extraordinarios seres acorazados de enormes dimensiones que Wander deberá encontrar siguiendo el haz de luz que emana de su espada.

En esencia es la dinámica de este bello juego: explorar, buscar, derrotar y volver a empezar. Parece algo simple, pero la forma de ejecución es perfecta y única, porque aunque puedan parecer repetitivas las dinámicas, aún años después de rejugarlo, todavía sigue siendo un título muy adictivo. Simple y fresco, son dos de los parámetros que inundan este remake tan sobresaliente y que ha sabido envejecer como los mejores vinos.

Básicamente este Shadow of the Colossus sufre un lavado de cara sobresaliente y adaptado a la nueva generación. No conviene tocar nada si algo funciona, dice una de las premisas fundamentales para mucha gente, pues eso es lo que transmite el juego de Team ICO.

Bajo una dirección artística y una banda sonora de excepción, Shadow of the Colosuus se presenta como un juego redondo que apenas merecía tocarse en lo jugable.

Con un trabajo encomiable de Bluepoint Games, el juego de Fumito Ueda realiza una trinidad de jugabilidad, arte y banda sonora que se disfruta con la potencia de la última máquina de Sony. Y es para disfrutarlo este juego, ya que aunque es realmente simple en su trama, lo cierto es que da muchas opciones de encararlo con ese mundo tan preciosista ante las manos del jugador.

Podemos tirar a por los Colosos con arco y espada en mano, buscar un fin rápido y el amor de nuestra amada lo antes posible. Pero también tenemos la oportunidad de perdernos por sus parajes a lomos de Agro. Encontrar los muchos coleccionables que darán algo más de vida a nuestro título. No es una mala opción ni mucho menos. De hecho, desde esta líneas, recomendamos intercalar nuestra misión principal con ciertas dosis de exploración. No sólo por descubrir lo que nos ofrece este juego de culto, también para admirar un trabajo bien hecho tras más de una década en activo.

Shadow of the Colossus es el buen vino de los videojuegos. No tiene tiempo ni generación

No te comprarás el juego de Team ICO por sus horas, actividades o multijugador, pero lo harás para poder contemplar el potencial de un juego con un trabajo en orquesta realizado a la perfección. 13 años en esta industria pasan factura a cualquiera, pero cuando juegas a Shadow of the Colossus te das cuenta que cuando el trabajo está bien hecho no hay tiempo pasado mejor.

No vamos a descubrir nada nuevo de un juego tan popular y famoso. Si eres nuevo en el mundo de los videojuegos y quieres saber a qué te enfrentas, el juego remasterizado por Bluepoint Games tiene una duración media de unas 10 horas, pudiendo alargar la vida del título si tiramos de los coleccionables que hay esparcidos por todo su mundo. Además, como elemento novedoso, el juego da la posibilidad de jugar en modo difícil, un reto para muchos jugadores.

Adaptado a la nueva era

Es, sin duda, su punto más fuerte tras esa magnífica trinidad jugable, su adaptación técnica hace las delicias de los jugadores más veteranos y adapta al título a la potencia de la PS4, nada que ver con aquella primera versión en PS2, lógicamente. El trabajo realizado por los chicos de Bluepoint Games está muy cuidado y se nota un mimo especial para adaptar gráficos y música al presente. Casi 13 años, casi nada.

Se nota la importancia que han querido poner en cada detalle: normal si pensamos que tenían en sus manos uno de los referentes jugables de la industria. Para ello, el juego en PS4 Pro tenemos la posibilidad de jugar a 1080p y a 60 imágenes por o a 1440p y 30 imágenes por segundo. Y la verdad es que te dará igual el modo que elijas para jugar porque se ve de lujo. Texturas, animaciones, iluminación y detalles atmosféricos se dan de la mano con un remake sobresaliente, que puede ser contemplado en toda su inmensidad con un modo foto espectacular. Sin más.

No entiende de framerate, polígonos, texturas o gameplay, el título de Fumito Ueda es atemporal, eterno

Además, y con miedo a repetirnos, hemos de subrayar la línea que ha seguido BluePoint Games. Han seguido la estela iniciada hace más de una década y han perfeccionado lo que no permitía el momento de su lanzamiento. Un aplauso enorme por ese ejercicio de madurez creativa.

Banda sonora

Shadow of the Colossus una auténtica obra de arte es, sin lugar a dudas, su maravillosa banda sonora. En ella se encuentra música de batalla, ambiental y de victoria y en palabras de su compositor Kow Otani, “Shadow of the Colossus ha renacido y el nivel de inmersión es increíble. Al actualizar la música quisimos dar más intensidad al inicio y al final, así que introdujimos más músicos y también instrumentos de cuerda. No pretendíamos cambiar la música sino llevarla a una escala aún mayor”.

Y tiene razón Otani porque la música es espectacular. Amén de las mejoras evidentes de la tecnología actual, la obra de Shadow of the Colossus se magnifica también en su apartado sonoro. Instrumentos y momentos se mezclan en una unión perfecta que te hacen meterte aún más en un juego de por sí absorbente por su continuo halo misterioso. Las notas y momentos justos para emocionar al jugador.

Una obra atemporal

Todo queda dicho. Nada mejor que añadir. Shadow of the Colossus es el buen vino de los videojuegos. No tiene tiempo ni generación. No entiende de framerate, polígonos, texturas o gameplay, el título de Fumito Ueda es atemporal, eterno. Una obra maestra de los videojuegos que debería ser repasada por los amantes de la industria. Un título de cabecera que parece no pesarle el paso del tiempo y más si tenemos en cuenta el gran trabajo de los chicos de BluePoint. Larga vida a Team ICO…

 Hemos realizado este análisis con una copia promocional que nos ha proporcionado Sony