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La newsletter es una herramienta que debemos usar, tanto para generar más ventas y conversiones, como para mejorar la fidelidad de nuestros clientes y suscriptores. Crear newsletter es algo que no entraña dificultad, pero hay una serie de factores a los que hay que prestar atención.

Elementos a tener en cuenta en tu newsletter

  • Definir el objetivo de la newsletter: cuando lanzamos un boletín, no debemos hacerlo a la ligera. Eso hará que su impacto sea mucho menor y que no consigamos tener las conversiones que andamos buscando. Es necesario saber en qué parte del proceso de compra queremos actuar. Varía mucho una newsletter que tiene como intención que los consumidores conozcan nuestra empresa, a otra en la que buscamos que unos potenciales clientes, que ya nos conocen, confíen en nosotros y adquieran nuestros productos.
  • Personalización: el correo electrónico es un canal de comunicación personal y privado –no como, por ejemplo, las redes sociales-. En la newsletter debemos reforzar ese vínculo personal que se crea entre empresa y suscriptor. Es por eso que es innegociable apelar al receptor utilizando su nombre de pila o utilizando un lenguaje tan próximo como el tipo de producto que ofrezcamos y el tipo de suscriptor al que nos dirijamos nos permitan.
  • Claridad: la manera en la que diseñemos el boletín será determinante a la hora de conseguir que los suscriptores interactúen con nuestras llamadas a la acción (CTA). La comunicación no puede ser un batiburrillo ininteligible de letras e imágenes. Debe poder leerse de manera clara y simple. Si el receptor debe hacer el más mínimo esfuerzo para leernos, ten por seguro que lo perderemos. Así que, pónselo fácil. Por ejemplo, dado que más de la mitad de los emails se leen desde teléfonos móviles, es necesario que tu newsletter tenga un diseño responsive.
  • Concisión: ser conciso es una también una manera de ser claro. A tus suscriptores no les sobra el tiempo, por eso mismo, ve directo al grano y no divagues. Recuerda que los lectores no quieren tener que esforzarse en leerte. Al fin y al cabo, una newsletter no es una obra cumbre de la literatura universal.
  • Crea una newsletter visualmente atractiva: dale importancia a la idea de “entrar por el ojo”. Antes de comenzar a leer y de manera instintiva, los suscriptores echarán un vistazo general al correo que les hemos enviado. Una composición equilibrada, con una imagen adecuada que apoye la idea que queremos transmitir tiene mucha fuerza y sitúa al lector con la predisposición adecuada. Nadie quiere empezar a leer un texto “sucio”, desordenado, en el que las letras estén apelotonadas, con grandes bloques de texto y en el que la armonía visual brille por su ausencia.
  • Llamadas a la acción (CTA) llamativas: en nuestra newsletter querremos que nuestros suscriptores realicen determinadas acciones. Para conseguirlo es necesario resaltar los botones de llamada a la acción. Si queremos que los suscriptores pinchen en el enlace que les enviamos, tendremos que presentar el enlace de manera que sea fácil acceder a él. Utiliza colores y tamaños que destaquen la CTA, pero que no rompan la armonía de la composición.
  • Usa botones de redes sociales: así nuestros suscriptores podrán compartir nuestras comunicaciones y tendrán un mayor impacto.