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La segunda entrega de Naughty Dog refleja todo lo conseguido en la primera parte, a lo que añade una alta dosis de jugabilidad y una narrativa audiovisual que consigue envolver al jugador

Siete años después de la primera entrega, The Last of Us 2 ha aterrizado con la fuerza que se esperaba, pues independientemente de sus excelentes resultados en ventas y su calidad como juego, se ha convertido en el epicentro de debates de todo tipo que no hacen sino engrandecer su leyenda.

Sin querer entrar en spoiler ni nada por el estilo, la nueva entrega de Neil Druckman no nos sorprende por su sensacional resultado gráfico y de jugabilidad, sino por la historia en sí. Si en la primera entrega de la saga los personajes, Elli y Joel se movían por el amor y la lucha por un futuro mejor, en esta segunda parte, los protagonistas se mueven por el odio y la venganza. Es sin duda, la primera señal que nos deja The Last of Us 2 nada más comenzar a jugar.

Evidentemente, la historia se desarrolla en un mundo postapocalíptico, un mundo asolado por una pandemia y donde la humanidad sigue dando muestras de su egoísmo y sentido de la estupidez. Han pasado varios años desde aquel ‘lo juro’ con el que finalizaba la primera parte del juego, y ahora nos encontramos con una Ellie más madura, casi una mujer, una Ellie que ha adquirido de por sí un sentido casi instintivo de la supervivencia, como casi todos los humanos con los que comparte su vida.

Last of us 2 es, como ya ocurría en su primera entrega, un juego marcado por su visceralidad y en ocasiones, por la dureza de sus escenas. Para entendernos, como bien especifica su catalogación, no es para cualquier edad. A ello se une una narrativa especialmente intensa, que posiblemente sea uno de los mayores logros de esta edición, pues consigue captar por completo la atención del videogamer hasta el punto de integrarlo de lleno en lo que está pasando.

Druckman ha conseguido que ese realismo salte de la pantalla a la propia persona que se encuentra disfrutando de la historia, tanto que a veces no está de más una pequeña pausa, pues la tensión, el drama y la intensidad con la que se desarrollan muchas escenas resultan agotadoras.

Naughty Dog es quien decide cuándo debemos ser los protagonistas y cuando debemos seguir la historia sin más, ahora bien, posibilita al jugador la opción de decidir sus acciones, es decir, optar por lo que está bien o lo que está mal o simplemente por lo que te pide el corazón.

MOVIMIENTOS Y AGILIDAD

Una de las curiosidades que aporta este TLOU2 es el manejo de varios personajes. Así, si en la primera entrega era Ellie y Joel quienes formaban parte de la acción, en esta segunda edición, Naughty te ofrece un catálogo más amplio. Esto implica que la apariencia física de cada personaje tendrá mucho que ver en el movimiento de cada uno de ellos. Por ejemplo, nada tendrá que ver el deambular de Ellie, una adolescente frágil y poco corpulenta, con el de cualquier otro personaje.

Dentro del manejo de los protagonistas, el juego nos ofrece distintas opciones, aunque mayoritariamente utilizaremos las opciones de sigilo para acabar con nuestros enemigos, sobre todo si tenemos en cuenta que, como ya ocurría en la entrega anterior, los recursos que nos ofrece el juego (municiones, botiquines…) no son demasiado excelsos. No obstante, también existe la posibilidad de pelear a cambio abierto, una opción mucho más arriesgada pero igual de eficaz para nuestro personaje.

En todo ese universo hay tiempo para correr, para reptar y tratar de esconderse de los infectados, de saltar y trepar y hasta de nadar y bucear, un conjunto de acciones que convierten a The Last of Us 2 en un juego imprescindible.

De lo que no hay duda es que la acción está presente en todo momento, un hecho éste que nos permite estar continuamente en guardia y en tensión. Todo ello se complementa a la perfección con la banda sonora y los efectos de sonido, que como si de un film cinematográfico se tratase, nos acabar por envolver hasta el punto de que en más de una ocasión, el sobresalto del asiento es una común.

De cualquier forma, como si de la saga Uncharted se tratase, en algunos momentos, el estudio nos permite usar el ingenio y tener que exprimirnos el cerebro para seguir avanzando por el juego.

Estamos pues ante uno de los mejores juegos de PS4, y que nos conquista a nivel gráfico, en el desarrollo y puesta en valor de su historia, a nivel sonoro y sobre todo, y lo más importante, en su jugabilidad porque echarle horas a este trabajo es una forma de disfrutar del mundo de los vídeojuegos.