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El aumento de las horas de ocio que estamos destinados a pasar en casa, al menos hasta que la tormenta de este 2020 amaine un poco, está provocando que haya sectores que se estén beneficiando potencialmente de todo ello. Alguien tenía que salir bien parado de todo este desorden mundial. Y sin más remedio ese beneficiado es internet y todo lo que se mueve a su alrededor. Los videojuegos, el juego online, los e-sports, las plataformas de vídeo, etc. Mercados que ya parecían tener mucho potencial antes de que el año lo cambiara todo, y de los que se esperan grandes cifras más adelante.

En el juego online solo hay que fijarse en el informe del año 2018 publicado por la Asociación Europea de Apuestas y Juegos, en la que se podían comprobar un 11% de aumento de los ingresos de este sector con respecto al año anterior. El viejo continente engloba un 49,2% de los beneficios que generan juegos de casino, apuestas deportivas o poker. Este último copando únicamente un 5% de todo lo logrado, pero con un futuro muy prometedor por delante. Lo vemos en el éxito de torneos de poker que se han celebrado en formato online, incluso modificando su estructura habitual para poder llegar a más gente desde casa.

En Europa la red es extensa, no solo gracias a las salas existentes para jugar, sino también por los grandes circuitos que atraen a un gran número de jugadores. En esa red europea de torneos en proceso de reconvertirse ha estado el World Poker Tour Online Poker Festival, organizado en la sala partypoker y que garantizó más de medio millón en premios. La primera edición de un nuevo evento en el que se ha tenido que reunir a los participantes mediante ese formato online. No es el único porque también se han visto obligados a hacerlo las World Series of Poker o el European Poker Tour.

Pero aunque en todos ellos la cantidad entregada en premios es más que interesante, hay un torneo que ha conseguido superarles y que establece una nueva marca a nivel europeo en cuanto a beneficio puesto en juego para los jugadores. Lo ha hecho el torneo Battle of Malta, que va a poner su nombre en el libro Guinness de los Récords con tres millones de euros en premios para los que se encuentren inscritos en el torneo y logren uno de los primeros puestos. Para los amantes del poker o del juego online, es de sobra conocido, y para otros quizá sea toda una novedad.

Battle of Malta fue inaugurado en el año 2012 como un torneo destinado a jugadores de apuestas medias y bajas. Una vez que fue ganando popularidad se convirtió en uno de los eventos más importantes celebrados en Malta y de los más destacados a nivel europeo.Tanto que ha ganado reconocimientos en este sentido en distintas distinciones entregadas por autoridades dedicadas al poker. Aunque la edición del 2018 fue especialmente particular.

Por primera vez, el Main Event ponía en premios un millón de euros y eso provocó que la participación superara con creces lo esperado hasta alcanzar los más de 3.800 jugadores. Al final se otorgó casi el doble de lo planeado y en total fueron más de dos millones y medio de euros los repartidos en los diferentes torneos que se celebraron. Más de diez millares de jugadores pasaron en aquella ocasión por el Eden Arena de un centro de conferencias situado en St Julian’s, en el Casino Malta por Olympic Casino.

Poco a poco Battle of Malta ha ido subiendo aún más el nivel para llegar a la edición de este año, en la que se celebran 15 eventos de distintos niveles. La cuota de inscripción va a superar los 500 euros, pero vale la pena si en total la organización asegura 3 millones de euros en premios, un nuevo Récord Guinness en lo que hasta ahora se conocía en el poker mundial. Todo ese dinero será a repartir entre los jugadores que queden en los puestos más altos y también para los que consigan adjudicarse alguno de los torneos paralelos. Eso sí, el evento principal es al que todos los jugadores miran con deseo.

Como es de imaginar, el torneo se juega en formato online. La situación sanitaria en el continente europeo sigue sin permitir que se puedan celebrar convenciones y reuniones de personas tan grandes como las que se producirían en un evento como este. Otro torneo más que se tiene que adaptar y que mira con escepticismo al 2021. Complicado pronosticar si para entonces sea viable volver a los torneos en vivo, por lo que las compañías todavía están siendo muy prudentes a la hora de invertir y de planificar lo que puede ser el próximo año.

Por tener ejemplos algo más cercanos, la parada de Madrid del European Poker Tour que estaba planificada para finales del mes de abril tuvo que aplazarse sin fecha de regreso exacta. Y lo mismo ocurrió para el evento del World Poker Tour de Barcelona, que estaba planificado para la última semana de marzo y la primera de abril. Ambas plataformas buscaron soluciones para sustituir la llegada de jugadores a estos recintos por entradas a través de sus webs. Retransmisión a través de herramientas como Twitch, como también han hecho los e-sports, y a invertir recursos en softwares capaces de soportar torneos de esta envergadura en la red. La readaptación de todo un mercado al alza.