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La revolución “indie” logró poner el foco en varias industrias hasta llegar al universo de los videojuegos, donde con frecuencia nacen propuestas de corte independiente que luchan con éxito por hacerse un hueco en un mercado en el que siguen reinando las superproducciones, según afirman las empresas del sector.

Lo que caracteriza al público de los videojuegos independientes o “indies” es que la calidad gráfica pasa a un segundo plano, mientras otros aspectos como la historia, el carisma de los personajes o el juego toman el protagonismo en este ámbito que tiene caldo de cultivo en el Polo Nacional de Contenidos Digitales, situado en Málaga.

Un ejemplo de este mundo «indie» son José Antonio Moreno y Juan Carlos Gallardo, cofundadores de la empresa andaluza de desarrollo de videojuegos “Campero Games”, que coinciden en asegurar a Efe que un juego desarrollado en un pequeño estudio da una libertad creativa que no proporciona un juego de presupuesto millonario.

El juego estrella de esta compañía, «Soccer Royale», está dedicado al fútbol y ha superado ya los 3 millones de descargas, según Gallardo, que precisa que este tipo de creaciones “indie” con temáticas menos populares suelen rondar los cientos de miles de descargas si ha tenido buena aceptación.

Para que un estudio independiente funcione necesita, además de un buen equipo, saber si su negocio es viable y si es una idea muy rompedora, es decir, “tomarle el pulso al mercado”; ya que los impulsores se van a enamorar de su juego, pero ellos no son el mercado, advierte Moreno, presente en el Polo de Contenidos Digitales.

“Cuando eres joven piensas que incluso los videojuegos los hacen los marcianos”, explica este diseñador, que asegura que el hecho de que las universidades oferten este tipo de formación enfocada al desarrollo y diseño en este campo de la informática es muy reciente.

Por su parte, uno de los fundadores de la empresa de videojuegos de simulación “Best Ride Simulator”, Raúl Trujillo, ha manifestado a Efe que con los años la diferencia gráfica entre juegos “indies” y las grandes sagas, que reciben también el nombre de “triple A”, será menor, aunque “nunca llegarán a igualarse por temas de presupuesto”

Afirma que, aunque no se cuenta con recursos monetarios suficientes para conseguir gráficos realistas como en las superproducciones, sí tienen “las herramientas para poder hacer un juego bonito y estéticamente pueda dejar alucinado al público con pocos recursos”.

A diferencia de las sagas, los costes para crear un juego independiente son menores, lo que les permite enfocarse hacia nichos de mercado más pequeños sin necesidad de reembolsar beneficios millonarios.

Gelen Marchamalo, productora de la empresa “indie” malagueña “Karuma Games”, destaca de este tipo de juegos la cercanía con el público y la facilidad para interactuar con él a través de redes sociales, ya que el usuario «puede llegar a sentirse identificado» con cuestiones como el tipo de humor del estudio que lo ha producido y se crea una comunidad con los jugadores.

Los proyectos pequeños “pueden adaptarse más fácilmente a las tendencias” y escuchar las propuestas y peticiones de los jugadores, mientras que los grandes dedican muchos años de desarrollo y tienen «más difícil gestionar un cambio”, afirma a Efe esta profesional.

Aunque el desarrollo independiente ha tomado fuerza durante los últimos años, es un sector reducido donde la mayoría de actores se conocen y tienen entre sus puntos de conexión el polo digital, que aporta sinergia entre emprendedores y estudios y es epicentro en Andalucía al concentrar la mayoría de eventos, caso de los Premios Videojuegos Indies el 13 de noviembre.