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La época navideña llega a su fin tras una intensa campaña para unos tan bonita y para otros indiferente. Una campaña en la que el consumismo desmedido no impide que reine el espíritu solidario que siempre suele impregnar esta época del año. Un espíritu de compartir y de ayudar a los más necesitados que se toma en consideración en todas las capas de nuestra sociedad, incluso de las que es más difícil pensar que pueden dejar de lado su actividad para llevar acabo un acto benéfico. Para los niños ingresados en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba no va a pasar desapercibido este año 2020. Un bonito regalo les está esperando.

Y es que en la planta dedicada a Pediatría se van a instalar tres máquinas de videojuegos para el disfrute de los menores. Todo gracias a la asociación Mar Pozo Por la Sonrisa de un Niño que ha sido la que las ha recibido como donación y va a ponerse manos a la obra para que los chicos puedan empezar a jugar con ellas cuanto antes. La institución ya había iniciado una campaña previa precisamente para la compra de una de estas máquinas, como parte de la función que desempeña en la sociedad cordobesa. Sin embargo, para su sorpresa va a tener ayuda para poder instalar alguna que otra más.

El empresario Antonio Muñoz, responsable de Máquinas Recreativos Automáticos de Córdoba, ha donado dos de estas máquinas. La tercera pertenece a una familia anónima que no ha querido revelar su identidad, pero que también quiere aportar al proyecto y ser partícipe en la sombra de él. Una buena forma de ayudar a estos jóvenes a hacer más llevadera su estancia en el centro hospitalario. Así tendrán un nuevo pasatiempo con el que sea más fácil obviar su complicada situación y de paso aficionarse a lo mismo que el resto de niños de su edad, como son los videojuegos.

La asociación ha tomado de muy buena gana las aportaciones y sigue de esa manera con su objetivo de ayudar a niños enfermos con este tipo de iniciativas. En la web de la institución se pueden adquirir camisetas, tazas o pulseras con el logo de la organización. El dinero obtenido está destinado a la compra de golosinas y a financiar espectáculos para llevarlos a los hospitales de la ciudad califa y otros rincones de la comunidad. Los menores de la especialidad de oncología, ciencia que estudia los tumores y su tratamiento, son los más beneficiados con sus acciones. De hecho, no hace tanto donaron coches eléctricos para que el traslado de los niños a quirófano para ser operados sea más llevadero. Esta última, una iniciativa que se ha repetido en otros centros andaluces.

Además de las tres máquinas ya mencionadas, es posible que haya suficiente presupuesto para adquirir una cuarta. Y es que la Hermandad de la Milagrosa de Sevilla ha hecho una aportación de 400 euros para esta campaña, por lo que esto junto a diversas donaciones más pueden hacer que consiga ese cuarto objetivo. La asociación se sirve de la plataforma Leetchi para crear estos botes solidarios. En ella es muy sencillo hacerlo, ya que se puede compartir directamente en redes sociales y ofrece métodos de pago rápidos y al servicio de cualquier ciudadano de a pie.

Hay que destacar que estas máquinas no son máquinas cualquiera y eso va a hacer que los ingresados se sientan más especiales aun si cabe. Y es que dichos artilugios son arcade, máquinas que hoy en día son muy difíciles de encontrar. Pocas se fabrican a estas alturas en la industria porque poco tienen que ver con las que se exponen en las salas recreativas de la ciudad o los slots de determinados casinos online en sus secciones de juego. Seguro que muchos las recuerdan como máquinas de bar, en las que han podido jugar de pequeños tratando de superar todos los niveles y con la motivación de poner sus iniciales en el ranking de mejores puntuaciones de la última pantalla.

Así son estas máquinas, que seguro que los amantes de los juegos retro recuerdan con mucho mimo y que pueden suponer una vía de escape mucho más fuerte de lo que pensamos para los niños del Reina Sofía. Mar Pozo Por la Sonrisa de un Niño y los diversos donantes mencionados se han convertido en los verdaderos Reyes Magos de esta Navidad en Córdoba.