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Sevilla

El orgullo y la alegría de ser vieja se expande por el teatro y el cine

"Orgullo vieja" es el título de un montaje teatral y lo será de una película documental sobre ocho mujeres del sevillano barrio de Triana

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  • Las protagonistas de 'Orgullo vieja'. -

"Orgullo vieja" es el título de un montaje teatral y lo será de una película documental sobre ese espectáculo teatral en el que ocho mujeres del sevillano barrio de Triana, de entre 70 y 97 años, contarán sus vidas a base de monólogos no exentos de dramatismo pero repletos de humor.


"Orgullo Vieja", que ya cuenta con un recorrido de un año y medio y que se estrenará el día 1 de marzo sobre las tablas del Teatro Alameda de Sevilla, es también un decálogo en el que estas mujeres ponen condiciones para materializar sus ganas de vivir, de ser felices y de divertirse, y aspira a convertirse en una plataforma, ya que entienden que tanto su espectáculo teatral como su película es una llamada "a las viejas del mundo".

Con el estreno teatral del día 1 de marzo culminará el rodaje de la película "Orgullo vieja", dirigida por Chema Rodríguez y que cuenta con la actuación del músico y actor Falín Galín, quien hoy ha asegurado que trabajar con estas mujeres "ha sido un regalo, una aventura, un año y medio de montaña rusa, de emociones, de aprendizaje, de ver la vida desde otro prisma y de llegar a la conclusión de que hay que disfrutar y estar bien con los demás".

De las ocho monologuistas, siete -solo ha faltado Pepi- han comparecido hoy ante los periodistas y ante las cámaras de televisión con la naturalidad de quien lo lleva haciendo toda la vida, aunque su única experiencia con público fuese en septiembre pasado cuando, en el barrio de Triana, ofrecieron un preestreno de "Orgullo vieja" para familiares y amigos.

 

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Pepa, de 74 años, le ha contado a los periodistas que cuando murió su marido ella "echó a volar, después de tantos años metida en la jaula" y luego ha asegurado haberse hecho un Tinder para subir la autoestima, y que esa aplicación le gusta más que la denominada "Adopta un tío" porque, ha exclamado, "llevamos toda la vida adoptando tíos".

Remedios, de 66 años, tiene la particularidad de tener cuatro dedos en cada mano -las cuales muestra orgullosa cuando lo cuenta- y que si de algunas personas se dice que cuando nacen rompen el molde ella debió nacer en un molde roto, y que su monólogo se titula "Casualidad" porque ella llego por causalidad a este grupo.

Ángeles, que es una mujer transexual, no ha dicho su edad pero sí que es la más joven de la reunión y ha contado con fina ironía: "Soy la menor de cinco hermanas, así que pueden imaginarse la ilusión que le hizo a mi padre cuando por fin nació el niño".

La decana de "Orgullo de vieja", Rafaela, con seis biznietos, va a cumplir 97 años, estuvo diez de inmigrante en Alemania y a la vuelta se compró tres pisos en Sevilla y pequeño arrozal, no pudo ir al colegio de niña pero con el pasar de los años llegó a escribir sus propias memorias, y ha concluido exclamando: "¡Si yo con 97 años puedo, todos podemos!"

Catalina, de 69 años, ha remitido al decálogo de "Orgullo vieja" para pedir justicia, dignidad, pensiones y lugares de reunión dignos y que "no nos traten como niñas", y luego ha dicho que a la pregunta de "¿dependientes?" hay que contestar: "Sí, pero de Zara", para poder tener ropa y zapatos modernos.

 

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Esperanza, de 84 años, ha contado que cuando llevaba viuda 33 años se encontró a Manuel -Manuel estaba entre los informadores asistentes a la presentación, henchido de orgullo y satisfacción- al que le puso tres condiciones: "La primera que cada uno en su casa, la segunda que no me quitara mi libertad y la tercera que, de sexo, nada..... pero en la tercera hemos fallado".

Antoñita, de 78 años, se ha definido como "viuda de hombre vivo" porque, ha explicado, decidió "enterrarlo en vida" y no volver a verlo más, de modo que ha vivido sin marido 35 años y, ahora que sus hijos se han independizado, le toca ser feliz.

El director de cine Chema Rodríguez ha destacado "la fuerza y la alegría de vivir" de estas mujeres, y ha asegurado que, a diferencia de lo que sucede con los hombres, que cuando llega la vejez se apagan, ellas despiertan.

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