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Sofía Casero, una niña de 8 años cuya pasión es la gimnasia rítmica y leer, ha explicado hoy en Málaga en el foro “Talent Woman” el funcionamiento de la cadena de bloques, lo que se conoce como “Blockchain”, un concepto que a muchos que le triplican la edad aún ni les suena.

Su madre, Carmen Chicharro, lidera la Comisión de Innovación y Talento de Alastria, el primer consorcio multisectorial para el establecimiento de una infraestructura Blockchain en España, y ha sido la encargada de responder a las preguntas e inquietudes que le han ido surgiendo a la pequeña Sofía.

Esta niña, que actualmente cursa tercero de primaria, ha afirmado a Efe que le interesa el Blockchain porque le gusta la tecnología y quiere aprender más cosas sobre ella, como hizo en una clase de robótica a la que asistió, a la que dice que quiere “que la vuelvan a invitar”.

Carmen Chicharro ha asegurado que Sofía, al escucharla hablar del tema comenzó a hacerle preguntas, y le pidió que le explicase qué era eso de lo que ella tanto hablaba, por lo que decidió explicarle el concepto comparándolo con el parchís.

Entre las similitudes por las que Sofía ha entendido qué es el Blockchain se encuentra el hecho de que aquí también hay fichas, que se llaman “token”, y normas, donde ha puesto el ejemplo de que “cuando te comes una, te cuentas veinte”, lo que en la cadena de bloques se llamaría “smart contract”, o lo que es lo mismo, contratos inteligentes.

También ha señalado que todos los “jugadores” tienen que estar de acuerdo en las “partidas”, lo que en Blockchain se conoce como “consensos”.

Chicharro, que ha creado un grupo dentro de su empresa donde tratan de que las niñas entren en el mundo de la tecnología, ha especificado que menos de un 10 por ciento de las mujeres se meten en carreras que tienen que ver con ciencias, sobre lo que ha reflexionado que si esto es el presente y el futuro, “algo estamos haciendo mal”.

“Las dos nos pusimos el objetivo de animar a otras mujeres a interesarse por la ciencia y la tecnología, y cuando nos contaron que existía este evento decidimos venir aquí, porque sabíamos que cuando vieran a Sofía, muchas iban a pensar que si ella puede, todas pueden”, ha añadido la madre de la pequeña.

Otra de las participantes de este foro, la fundadora de Change Dyslexia, Luz Rello, se ha sorprendido mucho con la historia de Sofía, sobre la que ha dicho que “era hora de que despuntara una niña”, ya que ha asegurado que en Estados Unidos hay niños que sobresalen, pero nunca había visto a una chica entre ellos.

Luz Rello, a sus 34 años, ha logrado a través de la inteligencia artificial desarrollar videojuegos para tratar la dislexia, ha afirmado a Efe que la solución a la actual brecha de género en áreas como la tecnología es la educación temprana, para que las niñas decidan desde pequeñas si se quieren dedicar a esto de mayores.

Desde México ha querido sumarse también a este encuentro la cofundadora de Gresmex, empresa que fue catalogada por las Naciones Unidas como una de las cien empresas que salvarán el mundo, Gabriela León, quien ha manifestado su compromiso por que niñas como Sofía se especialicen en matemáticas o tecnología.

León ha señalado que “el sentido femenino” ayuda a darle una lógica social a las empresas, para que en lugar de en la remuneración, se busque “darle un sentido al mundo”.